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miércoles, 14 de noviembre de 2007

“ Si tuviera que sintetizar en pocas palabras la obra de Jesús Susilla diría que su fuerza plástica se enriquece de un lenguaje sintetizado, de forma cohesionada con una forma de hacer personal y variada, haciendo bello lo rutinario, en equilibrio con la fuerza, seguridad de dibujo y gran interés gestual.
Su aparente cálculo del dibujo lo apoya en las primeras etapas del soporte que aprovecha como cama, que le permiten un gesto libre para ayudarle a realizar lo construido en toques seguros y definitivos.
Con una enorme solidez en sus esquemas y propuestas, Jesús plantea temas de una gran calidez pictórica, muy ricos en texturas, transparencias y rascados, produciendo una importante expresividad que le llevan a la heterogeneidad entre sus hallazgos creativos y la dialéctica que se establece entre ellos.
Jesús Susilla siempre se ha visto atraído por el mundo artístico, pero es ahora cuando se ha destapado y comprometido con la pintura, cosechando premios y arriesgándose con exposiciones con las que ha recibido la aceptación de crítica y publico. “

Justo San Felices
Pintor


“Se nos presenta la obra de Jesús Susilla, seguidor inspirado del nuevo realismo, incluso del realismo radical y al igual que John Salt, Ralph Goings, David Parrish o Fritz Kothe nos propone obras realizadas sobre temáticas desoladas donde los objetos cotidianos, en su caso como en el de ellos, los coches son protagonistas obligados, encargados de componer su obra, de proponer historias y de huir del referente primero, de lo estropeado, de lo acabado, simplemente es realidad.
Pintor de coches mutilados, de desguaces, de soledades. En la pintura de Susilla se desarrolla una plástica muy peculiar con composiciones modernas donde los horizontes huyen por la parte superior del cuadro generando fugas prolongadas, con una paleta neutra, casi etérea y un dibujo preciso y conductor, que sin duda ponen de manifiesto su solidez como autor personal.
Al igual que los realistas madrileños viajamos por la ciudad, una ciudad solitaria pero vivida con grafías constantes que recuerdan la presencia, la habitabilidad de los espacios. Jesús Susilla nos enseña sus ciudades, sus miradas, de manera diáfana, sin trucos.
Disfruten de un pintor y disfruten de la pintura. “

José Manuel Méndez
Pintor