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miércoles, 3 de septiembre de 2008

“Asfalto, velocidad, la belleza de lo instantáneo, lo fugaz.
Contemplamos a un pintor con indudable estilo propio y personal. La pintura de Susilla nace en la profundidad del ser, la esencia misma de la pintura. La pintura de lo actual, lo urbano, lo sucio, en la que sólo los pintores con sensibilidad y talento captan la belleza que se encuentra en cualquier rincón que recorremos habitualmente sin percatarnos de su singularidad y que él lo lleva al nivel de lo sublime. Una actividad urbana tan cotidiana e incesante, como inadvertida, excepto para el propio artista.
Para ello Susilla no oculta el proceso de creación, es espontánea, energía en estado puro; sus atmósferas son creadas de forma violenta en un proceso de lucha con la pintura; crear y destruir, de lo que sólo lo mágico quedará en cada capa.
De estas manchas exquisitas nacen atmósferas vivas, respirables; y de ellas emergen las edificaciones y sus vehículos, caracterizado todo ello por la robustez en sus formas, tan sencillas como honestas. Tampoco puedo olvidarme de uno de los elementos vitales en el dibujo de su obra, la línea; las líneas de Susilla cruzan sus cuadros de manera vertiginosa como poseídas de vida propia.
Ojalá pudiéramos ser capaces todos de recoger toda la fuerza e ilusión que Susilla pone en sus cuadros.”

Guillermo Sedano
PREMIO BMW 2.007